Vida de Paul Morphy

Si bien el primer campeón mundial fue Wilhelm Steinitz, hubo algunos genios del ajedrez mucho antes de que el ajedrez se convierta en una disciplina profesional.

Tal es el caso de Paul Morphy (1837-1884), quien no solamente es considerado como el jugador más importante de su tiempo, sino que la afición ajedrecística coincide en reconocerlo como campeón mundial.

De hecho Morphy fue el primer americano en ser reconocido mundialmente por su aporte en lo cultural-intelectual. La primer súper estrella de tantas que vinieron después!

Nacido en el estado de Louisiana, de familia distinguida, hijo de uno de los abogados más prominentes del estado, y de una madre con talento para la música, aprendió a jugar ajedrez siendo muy pequeño.

Su tío Ernest Morphy contaba que nadie enseñó al niño Paul las reglas del juego, y que éste lo aprendió a jugar mirando las partidas que disputaban precisamente su tío y su padre.

En una ocasión los observaba jugar por horas, y luego de que la partida estuvo concluida, el niño le explicó a su tío que debió ganar, y le mostró lo que debió jugar. Vaya sorpresa, y ellos que pensaban que Paul ni siquiera conocía las reglas del juego !

Muy rápidamente el niño comienza a demostrar su potencial jugando con su familia y con jugadores locales, que no se podían explicar que era lo que estaba sucediendo en el tablero.

A los nueve años ya era considerado uno de los mejores jugadores de Nueva Orleans.

Una gran cantidad de anécdotas que ya les contaré, ilustran lo que fue la niñez de Morphy, sorprendiendo constantemente a los que lo rodeaban, y algún que otro transeúnte.

En 1850 el maestro de ajedrez húngaro Johann Lowenthal visita Nueva Orleans y a pesar de creer que un match contra un niño tan pequeño sería una pérdida de tiempo, acepta jugar por cortesía.

Cuenta Ernest Morphy que tras la jugada 12 las cejas de Lowenthal se levantaron de forma “cómica”, así lo describe.

El resultado fue concluyente. Morphy 3 - Lowenthal 0.

Por muchos años se creyó que una de las partidas había terminado en tablas, pero ésto fue solo por tomar la información de los escritos de Lowenthal. En el año 1976, David Lawson demuestra en su libro “Paul Morphy, The Pride and Sorrow of Chess”, que el resultado fue 3-0, y así enmienda la injusticia.

En el año 1958 en Inglaterra, el gran maestro Howard Staunton presencia como Paul vence a los maestros ingleses, y decide no enfrentar al joven.

Mientras tanto, Morphy se aburría de ganar partidas de “ajedrez a la ciega”.

Seguidamente viaja a París y visita el famoso Café de la Regence para vencer facilmente a Daniel Harrwitz.

Todavía en Francia, contrae una muy fuerte enfermedad intestinal y es tratado con sanguijuelas, por lo que pierde mucha sangre. Pero el match con Adolff Anderssen (el mejor jugador europeo de la época) ya estaba pactado y no se canceló.

Morphy ganó con facilidad. 7 ganadas, 2 perdidas y 2 tablas.

El joven prodigio siguió haciendo estragos en los tableros europeos, y al volver a América fue aclamado por su gente y recibido con honores en cada pueblo en donde se detuvo. Recuerden que hablamos de una época en la que los medios de comunicación eran muy elementales. Aun así su fama no conoció fronteras.

Finalmente, en 1960 se retiró del ajedrez tras una corta carrera de dos años, para intentar dedicarse a la carrera de abogado, que nunca pudo completar debido a la guerra civil de 1861.

Morphy muere al 10 de Julio de 1884, tras ser encontrado por su madre en la tina de baño. El doctor dijo que fue un derrame cerebral producto del cambio de temperatura que sufrió al pasar del calor del medio ambiente al agua fría.

Hay mucho más acerca de Morphy, pero quería comenzar la sección de Grandes Jugadores haciendo esta breve reseña de quien fuera el Mozart del ajedrez.

Frases Célebres de Emanuel Lasker (1868-1941)

  • “A pesar de sus ínfulas, la teoría general del ajedrez sigue en pañales, sin encontrar postulados incuestionables, ni una ley definitiva que encuadre y armonice las ideas dispersas. Finalmente, en un irónico destino, los ordenadores demostrarán que la última verdad es el cálculo bruto hasta las últimas consecuencias”.
  • “La táctica y la estrategia son meras categorizaciones pedagógicas, sin valor científico real. El ser humano, limitado en elaborar el algoritmo final del ajedrez, divide lo dialécticamente indivisible y peor aún, le rinde culto”.
  • “Los programas de las computadoras han dejado al descubierto dos importantes cuestiones: la increíble cantidad de errores tácticos de las partidas magistrales y la dificultad de ganar ante una defensa perfecta, aun en posiciones de clara desventaja”.
  • “La práctica deportiva del ajedrez tiene sus días contados, en cinco años cualquier computadora de bolsillo nos transformará en Kasparov”.

Frases Célebres de Garri Kasparov (nacido en Azerbaiyán, 1963)

  • “No me gusta el juego de Tal, porque Botvinnik considera que no se puede ganar jugando como lo hace él, porque el ajedrez tiene sus leyes”.
  • “Cuando Botvinnik jugó contra Tal no hubo color en el primer ma­tch y eso fue absolutamente normal. Lo anormal fue su posterior derrota”.
  • “Las piezas blancas y negras parecían representar divisiones maniquíes entre la luz y la oscuridad, el bien y el mal, en el mismo espíritu del hombre”.
  • “Ahora sabía que había entrado en el país malvado, pero no cono­cía las reglas de combate”.
  • “El ajedrez es inagotable. Se han jugado millones de partidas y se han escrito miles de obras, pero hasta ahora no existe fórmula universal ni método que garantice el triunfo. Al ir conociendo sus múltiples aspectos, uno empieza a sentir una gran atracción por este juego”.
  • “En el ajedrez mi palabra es cer­cana a la de Dios”.
  • “La creatividad, imaginación e intuición, más que la base del medio juego, son indispensables, así como el carácter firme; el triunfo llega solamente con la lucha”.

Frases Célebres de Bobby Fischer (estadounidense, 1943-2008)

  • “El ajedrez es la vida”.
  • “Cualquiera que entienda de ajedrez sabe que, salvo por el títu­lo, soy el campeón en todo. Ya hace mucho tiempo que soy el mejor”.
  • “En el ajedrez hay dos tipos de jugadores: los buenos y los duros. Yo soy de los duros”.
  • En el ajedrez, igual que en todo, hay que arriesgarse y quizá, en cambio, es el único deporte donde no sirve nadar y guardar la ropa a un tiempo”.
  • “Soy un individuo detestable. Mis ideales son el ajedrez y el dine­ro. Quiero ser riquísimo. Todos quieren serlo, pero ninguno lo dice. ¿Es pecado?”.
  • “Nunca he considerado a Alekhine como mi héroe ni me atraía su estilo... pero en toda la histo­ria del ajedrez nadie se puede comparar con él por su profundi­dad en la comprensión de las po­siciones”.
  • “Petrosian sabía detectar y alejar el peligro veinte jugadas antes de que este surgiera”.
  • “No me gustaría ser inmodesto, pero no es necio decir la verdad: soy yo”. (Al ser preguntado sobre quién consideraba que era el me­jor jugador del mundo).
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